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16 septiembre 2016 5 16 /09 /septiembre /2016 20:55

CUANDO UN “INTELECTUAL” MALTRATA “CIVILIZADAMENTE” A SU MUJER

Resultado de imagen para LA MUJER DE SU CASA

Hoy voy a contar una de estas historias de maltrato machista cotidianas, de esas que están cerca de nuestras casas. Es la historia de una amiga, colega de profesión.

Esta amiga descubrió nada más casarse que durante el período previo al matrimonio su marido había mostrado una cara que no era la real. Durante lapso de noviazgo alardeó de una generosidad y amplitud de miras que después no fue tal.

El hombre en cuestión era profesional universitario y compartía intereses con mi amiga: literatura, cine, filosofía… Supuestamente era un profesional moderno, letrado, culto, liberal a pesar de su fuerte influencia religiosa, que entendía y practicaba la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Hasta que la realidad cotidiana demostró lo contrario.

Las primeras  desavenencias aparecieron porque se empeñaba en cambiar la personalidad de mi amiga. Habiéndose casado con una mujer profesional independiente comenzó a exigirle menos dedicación a su trabajo. Descuidaba sus tareas del hogar, decía, a pesar de que en aquel momento tenían ayuda de una domestica a tiempo completo.

En este primer tiempo llegó a ponerla contra la espada y la pared: tenía que elegir entre él y su profesión. Un traslado de domicilio impidió que mi amiga eligiese. Me contó que en la disyuntiva lo tenía claro: su profesión. Quizás eso hubiese sido lo mejor que le podría haber pasado.

Pero el cambio de domicilio favoreció los objetivos del marido que vivió luchando contra la profesional que era. Llegó a contarme que en un intercambio de opiniones sobre su especialidad, la mandó a callar pues, le dijo, no sabía nada sobre el tema. Sorprendida le dijo: “tienes razón, soy profesional del sector, llevó doce años en el ejercicio de mi profesión, pero no sé nada del tema…tú que perteneces a otro ramo lo sabes todo".

En otra reunión, en este caso familiar, una de sus cuñadas  llegó a increparla de malas maneras porque estaba “perdiendo el tiempo” y desatendiendo a la familia al realizar unos cursos relacionados con su especialidad. No dijo nada. Para qué. Ante la ignorancia lo mejor era callar.

Los hijos nacieron, su cuidado era exigente, mi amiga fue abandonando el ejercicio de su profesión mientras su relación de pareja se deterioraba. ¿Cómo compartir con alguien a quien no le importaba, para quién sus deseos, gustos o anhelos no eran tomados en cuenta? Mi amiga se sentía ignorada. Su marido parecía que veía en ella a la doméstica, a la amante ocasional, pero no  a una compañera. Paulatinamente buscó refugio en aquello que más le gustaba: los libros y la escritura.

Pero su dedicación a los libros también le molestaba.  Este “moderno profesional” amante de la literatura, un “intelectual”, se mostraba contrario a que su mujer gastase dinero comprando libros porque “ocupaban demasiado espacio” en la casa y se gastaba demasiado. Parecía que el único fin de mi amiga  era servirlo.

Mientras los niños fueron pequeños vivió preocupada de atenderlos, deseando que él encontrase una mujer más acorde a sus gustos y finalmente rompiese el vínculo matrimonial. Ella no tenía tiempo para pensar en esa posibilidad. Pero eso no llegó a ocurrir.

Cuando sus hijos rozaban la adolescencia se enfrentó al hecho de que estaba conviviendo con una persona con la que ya no compartía nada. Seguir con un hombre  a quien  ella no le importaba, con el que ya nada la unía,  comenzó a ser un problema y decidió separarse.

Si en algún momento ella creyó que terminaban ahí los problemas se equivocó. La falta de respeto que demostró hacia ella, sus gustos, su formación, su profesión se manifestó nuevamente, pero en esta ocasión invadiendo su espacio privado y pretendiendo disponer de ella y sus posesiones como si siguiesen casados. Para ello comenzó a utilizar a los hijos.

Continuará…

 

Published by Mercedes Fuentes
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16 septiembre 2016 5 16 /09 /septiembre /2016 15:30

 

AL FIN EL MALTRATO A LA MUJER ES NOTICIA

 

 

Hoy el feminicidio es noticia. Hoy el feminicidio escandaliza. Las redes sociales lo visibilizan. Los medios se hacen eco. Han pasado 1000 años para que esto ocurriese. ¡Al fin!

Este pasado 15 de septiembre Barbihijaputa comentaba en el diario.es, una agresión machista que pone los pelos de punta. Este era uno de los muchos casos que uno se puede encontrar a diario cerca de casa o, al fin, en las páginas de los periódicos.

Éste artículo no es para repetir la reflexión de la columnista que puede leerse en el siguiente  enlace: http://www.eldiario.es/zonacritica/. Este escrito es para hacer un poco de historia y recordar cómo comenzó el maltrato que sufre la mujer en todos los países de tradición cristiana.

 En la actualidad podemos observar estos hechos reseñados en los periódicos, pero en realidad los mismos fueron cotidianos a lo largo de los siglos sin que las instituciones legislasen para proteger a la mujer. Y la pregunta que cabría hacerse es ¿por qué?

En el Nuevo Testamento  se reseña cómo Jesús se interpuso entre los que querían lapidar a una mujer por adúltera: quien esté libre de culpa que tire la primera piedra (San Juan 8,7). ¿Verdad que nos es familiar? Este proverbio nos indica que entre las prédicas de Jesús estaba la de la igualdad entre hombres y mujeres, algo que no se contemplaba en el judaísmo.

Pero lo cierto es que está acción de defensa por parte de Jesús hacia una mujer no fue seguida a lo largo de los siglos por la institución que se creó en su nombre. Entre el 900 y el año 1000 la iglesia estaba en un proceso de reorganización: declaró que los frailes no podían casarse, que debían guardar castidad y decidió crear el rito de la unión matrimonial con una serie de normas entre las cuales estaba la indisolubilidad del vínculo.

La iglesia comenzó a ser especialmente estricta con la aristocracia en la persecución de aquellos que violaban las normas. Uno de los primeros  afectados por esta persecución fue el rey Felipe de Francia, casado con Berta de Frisia, madre del futuro Luís VI, que se unió en concubinato a Bertrade, del linaje de los señores de Monfort, casada con el conde de Anjou. A pesar de que Bertrade y el mismo Felipe ya estaban casados, celebraron sus nupcias pasando por alto este “detalle” y sin solicitar ninguno de los contrayentes la anulación de su anterior matrimonio o el divorcio.

Este hecho desató  una guerra entre el obispo de Chartres, Yves, y el propio y Felipe. Yves se dirigió al papa y obtuvo de éste varias cartas de amonestación, una circular a los prelados del reino prohibiendo coronar a Bertrade, una amonestación del obispo de Reims y la advertencia para el rey Felipe de que sería excomulgado si no abandonaba a Bertrade.

Pero lo cierto es que esta persecución no tenía otro objetivo que dejar patente las reglas eclesiásticas que regulaban las relaciones matrimoniales. Dada la indisolubilidad del matrimonio era mal visto que un hombre repudiase a la esposa y ahí comenzó el calvario de muchas mujeres que, en el mejor de los casos, eran recluidas por sus esposos en conventos, torres e incluso en instituciones para tratar enfermedades mentales. Como solía decir una amiga, no había el divorcio, pero existía el ahí te quedas.

Estaba mal visto que en estos casos la mujer se escapase, que regresase a su hogar, y estaba también mal visto que la familia la acogiese o cualquier otra persona. Las regulaciones eclesiásticas eran estrictas en este aspecto. La mujer debía cumplir con su sagrado deber aunque el obstinado del marido llegase a matarla como ocurrió en más de una oportunidad.

El medievalista George Duby cuenta uno de estos casos en “La mujer madre y la mal casada: percepción del matrimonio en el norte de Francia «circa» 1100”[1] . Godelive, hija de Heinfridus de Londefort, en el Boulonnais, caballero de Eustaquio de Boulogne fue solicitada en matrimonio  por el «poderoso» Bertolf,  uno de los oficiales del conde de Flandes en el distrito de Brujas. Una vez que los padres de Godelive aceptaron la petición, Bertolf cambió de opinión. Deseaba repudiar a la que ya era su esposa, pero las reglas eclesiásticas se lo impedían.

Con la ayuda de su familia Bertolf comenzó el maltrato para que la joven, que no pasaba más de los 14 años, violase el rito matrimonial abandonando el hogar. Pero si lo hacía estaría mal vista y aquella niña tuvo simplemente que resignarse a ser maltratada porque sus propios padres le negaron el auxilio necesario ya que las reglas de la iglesia eran estrictas en ese apartado.

Por tanto, Godelive sólo recibía asistencia de gente humilde que se compadecía de ella y le hacía llegar comida y agua para que no pasase hambre y calmase su sed. Ante la imposibilidad de deshacerse de su esposa, Bertolf tomó la decisión final: matarla, para de esa manera romper el vínculo al que la iglesia lo obligaba a estar sometido.

Esta historia ha llegado hasta nuestros días porque fue recogida por frailes benedictinos de uno de los monasterios del principado de Flandes, situado entre Boulogne y Brujas. La misma formaba parte de una serie de biografías que debían servir de ejemplo a otras mujeres. Godelive había cumplido con su deber, resistir el maltrato, convirtiéndose de esta manera en mártir por  “mandato divino”. Con ello había ganado la santidad. 

Pero la realidad es que Godelive fue el símbolo, la mujer que se convirtió en el instrumento por el que la iglesia comenzaba a someter a un hombre poderoso a sus designios, y con él a toda una sociedad. Godelive fue utilizada en la lucha por el poder entre hombres,  clérigos y laicos, y con ella  comenzó  el maltrato consentido a las mujeres que ha llegado hasta nuestros días. 

Por tanto, en los países de tradición cristiana se ha consentido la barbarie masculina y el maltrato a la mujer instigado por la iglesia. Las normas de la iglesia le ganaron la partida a la caridad, a la misericordia y a la buena educación. La mujer debía someterse pasase lo que pasase para que la iglesia pudiese conseguir sus objetivos.

De esta manera se creó un modelo de sociedad, un modelo de pareja, un modelo de mujer  y con todo ello se fomentó la misoginia, el machismo y la violencia que hoy en día observamos. La mujer fue despesonalizada, convertida en objeto...

Hoy el feminicidio es noticia. Hoy el feminicidio escandaliza. Las redes sociales lo visibilizan. Los medios se hacen eco. Han pasado 1000 años para que esto ocurriese. ¡Al fin!

 

 


[1] Duby, Geroge, «The Matron and the Mis-Married Woman: Percepdons of Marriage in Northern Francc "circa" 1100», Socialana'Ideas: Esiays in Honour of R.H. Hilton, ed. Aston, Coss, DyerandThirsk. Past and Prcsent Society, 1983.

 

Published by Mercedes Fuentes
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18 septiembre 2015 5 18 /09 /septiembre /2015 20:32

LUMPEN DE CLASE MEDIA ALTA AFECTO A LA OPOSICION VENEZOLANA

 

  Un caso concreto de lumpen, relacionado con la oposición y una clase social media alta, es el de un tal Antonio Romay López, personaje de origen gallego que suele incitar a través de las redes sociales, con su nombre y seudónimos diversos, según dicen, al odio hacia los afectos al gobierno de personas que pertenecen a la Hermandad Gallega.

  Buscando información entre los que lo puedan conocer, he recabado datos poco halagadores sobre él: misógino, cobarde, se ensaña especialmente con las mujeres y se mantiene oculto. Ataca a cara tapada, especialmente  a mujeres que expresan su simpatía por el gobierno bolivariano o que, simplemente, no concuerdan con sus ideas.

  Lo cierto es que su víctima más reciente es la hija de unos conocidos de esa asociación, joven estudiante universitaria, partidaria del gobierno bolivariano. Este hombre cobarde de mediana edad, pues ronda los cincuenta largos, ha enfilado todas sus “artes” y recursos de descalificación hacía esa joven,  ensañándose con sus ideas y creencias por el sólo delito de no coincidir con ellas, por tenerlas y manifestarlas.

  Llama la atención que en una “dictadura” un tipo de la oposición se pueda dar el lujo de perseguir con ensañamiento a un afecto al gobierno sin que por ello reciba reprimenda ninguna.

  Los que presencian este atropello me cuentan como una socia de la Hermandad Gallega, María Cristina Iglesias, siendo ministra del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social,  fue atacada  por algunos de los miembros de esta casa con huevos y tomates durante la celebración del cumpleaños de su hija por el simple hecho de ser chavista y formar parte del gobierno. Ni la ministra ni el gobierno tomaron represalia alguna contra los agresores ni contra la institución.

  Lo cierto es que Antonio Romay López forma parte de estos intolerantes que son socios de este centro y responde perfectamente al término de lumpen. Solicité información sobre sus actividades, y parece no tener, excepto la de estar dedicado a hablar mal del gobierno venezolano en las redes sociales e incitar al odio hacia aquellos que se atreven a discrepar de sus opiniones.

  Avisada de lo que pasaba, me metí a defender a esta chica y en sus respuestas dicho señor cometió algún que otro error ortográfico. Por cortesía, y respeto por los que no han tenido la oportunidad de tener una mejor ortografía, no suelo criticar este tipo de errores, pero en el caso de semejante individuo lo encontré muy oportuno.

  Bajo uno de sus seudónimos, el “señor” Romay me decía “bájate de esa nuve”, por supuesto haciendo referencia a mis ideas “equivocadas” porque las únicas acertadas son las del él y las de aquellos que concuerdan con él. Le contesté simplemente: “nube, con ´b´ de burro” lo que evidentemente suscitó su enorme rabia en mi contra.

  Le hice ver, en esa ocasión,  que se comporta como un “esbirro” de la oposición y que si estuviésemos en la Argentina de Videla sería la voz que incitaría a los asesinatos que se cometieron contra los disidentes, especialmente jóvenes,  y sería cómplice de los que secuestraron niños recién nacidos; si hubiese vivido durante la guerra civil española habría sido uno de los que colaboraron para que muchos españoles terminasen con un tiro en la nunca enterrados en cunetas y si hubiese vivido durante la inquisición sería de los que mandarían a más de una persona  a la hoguera. Ese suele ser el papel que tristemente ejerce y ejerció el lumpemproletariado a lo largo de nuestra historia social.

  Pero para finalizar quiero llamar la atención sobre este tipo de “dictadura” venezolana, así designada por los medios de comunicación internacionales, en donde un cincuenton sin oficio ni beneficio se permite el lujo de atacar y atosigar a una chiquilla por demostrar ser partidaria del gobierno bolivariano de Maduro. Si el gobierno venezolano es una dictadura ¿no debería ser el “señor” Antonio Romay López el perseguido y atosigado?   Y en caso de vivir en una dictadura ¿cómo es que se permite el lujo de exhibir tal comportamiento sin temor a una represalia oficial por expresar su adnimaversión de forma tan agresiva? Aunque les parezca mentira un tipo lumpen como el “señor” Romay encontrará todo tipo de  explicaciones hasta para esto.

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18 septiembre 2015 5 18 /09 /septiembre /2015 20:10

 EL LUMPEMPROLETARIADO

  Desde que llegué a Venezuela la palabra lumpemproleariado se cruza contantemente en mi camino.  Si se busca el término en la Real Academia se obtiene la siguiente denominación:  capa social más baja y sin conciencia de clase. Cuando se habla de lumpen entonces dice literalmente: perteneciente o relativo al lumpen o persona que forma parte de este grupo social.

  Esta palabra, desconocida para la mayoría de la personas, es sin embargo familiar para todos los que estudian sociología, psicología social o política.

  La Wikipedia  amplía la definición de la palabra y  añade conceptos que cualquier estudiante universitario escucharía en clase. Así, por ejemplo, explica que el  término es marxista y  designa a la población situada socialmente al margen o por debajo del  proletariado. Desde el punto de vista de las condiciones de trabajo y de vida, este grupo estaría caracterizado por  elementos degradados, desclasados y no organizados.

  Ampliando la definición, el lumpemproletario vendría a ser la clase social que no posee ni medios de producción ni fuerza de trabajo. O sea, lo que nuestros abuelos tradicionalmente han llamado  individuos sin oficio ni beneficio.

  Como resultado de su condición esta clase social  obtiene sustento por medio de la caridad, el robo y recursos desechado por las otras clases sociales. Pero,  lo esencial es que desde el estudio del marxismo  a este grupo se le considera un grupo social carente de conciencia de clase, y, por tanto, susceptible de servir como punto de apoyo de la burguesía en su lucha contra el proletariado.

  La razón por la cual tengo en la cabeza esta palabra desde que llegué a Venezuela es porque en el marco de enfrentamiento social que existe en el país, este tipo de individuo es visible de forma cotidiana. Muchos pensarían por supuesto que estoy hablando de lumpen salido de las clases más bajas de la sociedad, pero en realidad no es así. Realmente percibo la presencia del lumpen en los diversos niveles sociales, desde el más bajo, afecto al gobierno o a la oposición, hasta en las clases medias, normalmente afectas a la oposición.

  Tanto el lumpen relacionado con la clase media alta, afecto a la oposición,  como el relacionado con las clases medias bajas, relacionado preferentemente con el gobierno, aunque no exclusivamente, se comportan como parásitos que buscan ganancia de pescadores en río revuelto y son constante objeto de creación de conflicto para el ciudadano común. Como se podrá imaginar, el lumpen, ligado a los sectores radicales de cualquiera de los bandos en que se ubiquen, les termina haciendo  un dudoso y escaso servicio por  sus posiciones extremas y cercanas al delito, cuando no son propiamente delictivas.

  Y una vez aclarado el término y cómo su presencia es cotidiana en Venezuela, paso a hablar de un caso concreto: MISÓGINO, COBARDE, SE ENSAÑA ESPECIALMENTE CON LAS MUJERES Y SE MANTIENE OCULTO.

 

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31 agosto 2015 1 31 /08 /agosto /2015 13:46

¿Cómo vamos a imaginar si las imágenes siempre nos son dadas? Hoy el pensamiento unidimensional, con Herbert Marcuse, es distribuidos incansablemente por los medios, la publicidad y el marketing. Su discurso está poblado de supuestos que se autovalidan y que, re-producidos exponencialmente desde oligopolios a través de las pantallas, las tele-redes y el papel, devienen en preceptos.

 

“¿VAS A PODER SALIR DE VENEZUELA?”

 

 

    Con esta pregunta tan directa  me abordaba en las redes sociales este sábado una amiga que vive España. “¿Por qué no voy a poder hacerlo?”, le pregunté. Ya habíamos hablado en otras ocasiones de los problemas que existen para comprar  pasajes desde que las aerolíneas decidieron dejar Venezuela con el argumento de que el gobierno venezolano les debe mucho dinero. Así que dicha pregunta no me parecía pertinente. Yo consideraba que el tema estaba aclarado.
 
     Pero a continuación siguió preguntando:  “¿Viste la noticia?” “¿Cuál noticia?”, le pregunté. “Hay muchas”. Inmediatamente me mandó un enlace donde se informaba que el gobierno venezolano había suspendido el sellado de los pasaportes de ciudadanos venezolanos y extranjeros tanto para la  entrada como para salida del país.
 
    “Relacionado con el cierre de la frontera colombo−venezolana”, pensé nada más ver el titular. Hasta ahí todo normal. Ante la situación fronteriza con Colombia que se ha desatado en la última semana de agosto la información resultaba, sin leer más, lógica. Y efectivamente, en el primer párrafo se refería a la zona fronteriza con Colombia, en el Estado Táchira. Pero lo que me sorprendió es que en el segundo y tercer párrafo se daba una información confusa sobre el mismo cierre a través del aeropuerto internacional Simón Bolívar.
 
    El párrafo estaba redactado de forma farragosa  hecho que suele ser frecuente cuando la información no es fidedigna. El redactor no cuenta con datos que apoyen su exposición y la redacción se torna poco clara.  Pensé, “estamos  ante un caso de  manipulación”.
 
    Ante esta conclusión fui a la primera página de todos los periódicos nacionales. Una noticia  tan importante como esa ¡qué menos que ser el primer titular de los periódicos! Pero nada. No había ni una sola referencia  al tema.
 
   Me molesté con mi amiga y le mandé un mensaje. Supuse cómo le había llegado el enlace y le pedí por favor que la próxima vez verificase la información que llegase por esa vía.
 
   La verdad es que en esta semana no fue esta la única experiencia de desinformación con la que me topé. Ya el día anterior otra amiga,  en este caso una profesional sanitaria venezolana, me había dicho que había visto una noticia donde se afirmaba que iban a eliminar varios bancos privados y que se estaba realizando una migración de estas entidades a la banca  pública. Me pareció una locura. Indagué y ni siquiera encontré el medio en el que  decía haber visto la noticia.
 
   Sin duda, cada día es más evidente la manipulación que realizan ciertos medios de comunicación. A pesar de ello todavía un número importante de personas sigue siendo víctimas de este manejo poco inocente. Y lo más sorprendente es que no engañan a cualquiera. Muchos de los engañados son personas con capacidad para discernir, pero no lo hacen y me  pregunto ¿por qué? Aquí dejo un vídeo de la película El profesor. En esta parte que coloco se habla de lo importante que es aprender a leer para no ser manejados cual marionetas en un teatro de polichinelas.

 

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21 agosto 2014 4 21 /08 /agosto /2014 04:52
MAL MOMENTO PARA ENFERMARSE

 

EL INFIERNO VENEZOLANO

 

 

Sigo en Venezuela. Vine hace cuatro años cuando mi padre se enfermó y aquí sigo. Ahora tengo a mi hermano enfermo; muy enfermo. Tiene cáncer de vejiga y en estos momentos lo están dializando. Lleva ya más de un mes en el Hospital Pérez Carreño del Seguro Social. Desde este hospital se puede percibir, claramente, cómo es el infierno venezolano.

 

Por ejemplo: es mal momento para enfermarse. Mi hermano está esperando que le realicen una nefrostomía. Pero no hay anestesia y las intervenciones quirúrgicas están paralizadas. De tal manera que tendrá que esperar.

 

Los usuarios del hospital, y los ciudadanos  comentan que la falta de anestesia en los hospitales no es nada nuevo. La falta de este insumo ya es habitual. La diferencia es que en los actuales momentos tampoco la tienen las clínicas privadas. La falta de divisas otorgadas por el gobierno  para la compra de los insumos necesarios en el área de salud, parece que ha generalizado a todo el sistema sanitario, incluido el privado, su carencia. El consuelo es que se ha conseguido la igualdad de condiciones entre los excluidos y los privilegiados, al menos en este apartado.

 

Mientras este descalabro de la falta de los insumos necesarios (tampoco hay catéteres y los familiares hemos tenido que dirigirnos a los comercios especializados para comprarlos, y faltan medicinas, por ejemplo, hipertensivos) mi hermano está siendo dializado en la misma unidad de diálisis que posee el hospital. Pero no le dan todas las horas necesarias y, por tanto, la diálisis no le está bajando la creatinina y ni la urea en sangre.

 

Por ello una doctora de la unidad de nefrología nos ha instado a buscar, con el mismo Seguro Social, otra unidad de diálisis: seguirá ingresado en el hospital pero tendrá que acudir a otra unidad para que le den las horas correspondientes. Todo ello teniendo el mismo hospital una unidad de diálisis y recibiendo este centro a pacientes deribados de otros centros. Si alguien quiere entender esta situación, por favor, pidan a dios que baje y lo explique porque  para un ciudadano normal resulta imposible de descifrar. Pero, para el que no lo sepa, este es el muy particular infierno venezolano.

Un paciente que necesita diálisis tiene que salir de un hospital con unidad de diálisis a otra unidad para que lo dialicen. Qué baje dios y lo entienda porque a los ciudadanos comunes se nos hace cuesta arriba.

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10 septiembre 2013 2 10 /09 /septiembre /2013 01:58

INTERCAMBIO COMERCIAL Y MANUFACTURA

NO DEFINEN  AL CAPITALISMO

 

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En los dibujos: interior de un barco comercial fenicio con los distintos compartimentos dedicados a guardar las mercancías que después venderían al llegar a las colonias. Un puerto con el trasiego de mercancías y a continuación los distintos territorios o colonias que fueron ocupando los fenicios a lo largo del Mediterráneo, saliendo de Fenicia con sus grandes barcos.

 

“Mucha gente identifica el capitalismo con la existencia de los mercados e incluso de las empresas pero eso es un grave error. Ambos existieron desde mucho antes que el capitalismo y seguirán existiendo cuando desaparezca, aunque sí es cierto que en cada sistema económico funcionan con características y funciones diversas”.

Con este párrafo abría su artículo, “La economía, el capitalismo y la guerra”,  Juan Torres, profesor de economía en la Universidad de Sevilla, y miembro del  Consejo Científico de ATTAC España. Nunca una entrada de un artículo llegó tan a tiempo a mis manos. Este punto lo he estado rumiando hace ya algún tiempo dada la desinformación de la que hacen gala muchas personas  que me rodean y que detestan visceralmente  todo lo que refleje ideas socialistas (de sociales) y comunistas (de comunitarias).

Como bien dice el profesor Torres la actividad del intercambio comercial  es tan antigua como  los primeros asentamientos neolíticos y ya en tiempos de los cartagineses y de los fenicios el intercambio  por el mediterráneo era una actividad intensiva y extensiva.  Por esta razón Cártago[1] tenía dos grandes puertos, uno comercial y otro militar.Y en el caso de los fenicios que tenían que recorrer distancias mucho mayores, tenían ya establecidos a los largo del mediterráneo puertos que les servían de puntos de escala. 

En el puerto comercial cartaginés fondeaban los barcos  que en su mayoría importaban  garum, trigo, púrpura, marfil, oro, estaño y esclavos, además de piezas manufacturadas como vidrio o cerámicas, objetos de hierro o bronce y tejidos de las colonias y de las explotaciones agrícolas creadas en numerosos enclaves costeros a lo largo del Mediterráneo[2]. Y en el caso de los fenicios llegaron a desarrollar compañías de navegación. Una de estas compañías fue contratada por el rey persa Darío I en el siglo V a.C. (Ver en la Wikipedia Cártago y Fenicia)

Por tanto, si el intercambio comercial y la manufactura no tiene mucho que ver con el capitalismo, porque  son actividades humanas  previas al surgimiento de este sistema económico ¿qué es lo que realmente define al capitalismo? ¿Cuál es su característica principal si no es la manufactura ni el intercambio comercial?

Juan Torres lo aclara muy bien en su artículo: el rasgo distintivo del capitalismo es que  incorporó a la órbita del mercado recursos que antes se utilizaban fuera de él, como el tiempo de trabajo y la tierra. Antes se podía comprar o vender a las personas pero no se adquiría su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Por su parte  la tierra se conquistaba o transmitía pero no se intercambiaba en mercados como se hace en el capitalismo.

Este hecho, y el que más adelante se haya mercantilizado incluso hasta las expresiones más íntimas de la vida humana y social, hacen que el capitalismo se distinga por haber creado la sociedad de mercado. Y, por tanto, someter la vida social en su conjunto al afán de lucro.

Es la relación entre  los recursos humanos, como se conoce  al grupo de individuos  que “ofertan” su tiempo y trabajo en el mercado   laboral, y los empresarios, es lo que realmente caracteriza al sistema capitalista así como la compra y venta de la tierra. Y es aquí donde está el verdadero desacuerdo entre los dos sistemas que se oponen, el capitalismo y aquel que surgió tomando como base las teorías de Karl Marx. Este punto en concreto es el que se cuestiona. Dicho cuestionamiento se intensificó en los últimos años con la aparición del neoliberalismo en la década de los 80 y el progresivo deterioro del poder adquisitivo de la fuerza laboral.  Y es que el neoliberalismo profundizó las relaciones asimétricas del las relaciones del mercado de trabajo con el laboral y, además, perpetró una estafa legalizada por el mismo estado. En otro artículo  trataré este tema.



[1] Cártago fue durante mucho tiempo una ciudad más próspera y rica que Roma. Durante su mayor apogeo llegó a tener 400.000 habitantes, edificios de hasta seis y siete pisos de altura, un sistema de alcantarillado unificado y docenas de baños públicos.Los fenicios fueron uno de los primeros pueblos antiguos en tener un importante efecto sobre la historia del vino. A través del contacto y el comercio difundieron su conocimiento de la viticultura y la producción de vino y propagaron varias variedades antiguas de vid. Varios países  siguen elaborando variedades aptas para el mercado internacional, como el mismo territorio que ocuparon los fenicios, el Líbano, Argelia, Túnez, Egipto, Grecia, Italia, España y Portugal. Aunque pudieron ejercer un efecto indirecto en la expansión de la viticultura en  Francia , a menudo se confunden con los griegosfoceos, que fundaron la colonia viticultora de Massilla(Marsella) en el 600 a. C. y llevaron la producción de vino tierra adentro.

[2] En su apogeo Cártago fue la primera potencia económica y militar en el Mediterráneo occidental. En sus inicios, el territorio cartaginés comprendía sólo la ciudad y una pequeña área de unos 50 km². En el siglo VI a.C.  los cartaginenses fueron ocupando un territorio entre 30.000 y 50.000 km², que constituyó la base del Estado Cartaginés. Partiendo de esta área, que se suele denominar metropolitana, se expandieron para crear entre los siglos V y III a. C. un imperio mercantil marítimo, aprovechando las factorías y ciudades existentes fundadas por los fenicios, o estableciendo otras nuevas, en Hispania, Sicilia, Cerdeña, Ibiza y en el norte de África, consolidando además su poder sobre Numidia y Mauritania.

Published by Mercedes Fuentes - en Interés general
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11 agosto 2013 7 11 /08 /agosto /2013 03:17

 

 

CUANDO EL “ÉXITO” ES TRAMPOSO

 

 

 

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En estos días pasados tuve un intercambio de opiniones con una ex compañera de instituto en el cual discrepamos por tener puntos de vista diferentes sobre un mismo tema. Sin que venga a cuento mencionar el motivo de dicho intercambio de opiniones, si quiero referirme al momento en el que mi ex compañera, para aclarar un punto relativo a su persona dijo, literalmente: “…he sido exitosa profesionalmente”. Dicha frase, debo admitir, me arrancó un par de parpadeos y una leve, muy leve sonrisa.

Y es que eso de ser exitoso o exitosa reconozco que, personalmente, para mi tiene infinidad de matices. Desde muy pronto, y confieso que no tan pronto como hubiese deseado, comencé a ver las trampas que escondía el reconocido por la mayoría de la gente como “éxito”. Y es que el “éxito”, hoy como antaño, conlleva una trampa que es, en más de una ocasión, insalvable, puesto que en muchas oportunidades, diría yo demasiadas, provoca que en pos del “éxito” una persona pierda toda su vida.

Siempre he comparado a los “exitosos” ejecutivos de nuestro tiempo con los caballeros andantes de la Edad Media. Y ustedes se preguntarán qué relación tienen los unos con los otros para que yo realice semejante paralelismo. Y debo decirles que salvando las distancias de los siglos y las costumbres, considero que es claro que nuestros actuales ejecutivos suelen estar tan engañados como en su día lo fueron los caballeros andantes del Medioevo.  Y en ello, si es verdad, no hay mucho cambio. Me explico.

A los profesionales de nuestro tiempo,  ya sea través de los medios de comunicación o de la literatura de consumo rápido, se les inunda de publicidad sobre  las prebendas que conlleva ser “exitoso”. Claro, hay que especificar que pueden llegar a ser “exitosos” siempre y cuando cumplan a cabalidad con su rol de profesionales de “éxito”. Y he aquí el dilema: ¿en qué consiste dicho rol?

Antes de explicarlo, voy a aclarar que esta función que cumplen  nuestros medios de comunicación se me antoja muy similar a la que cumplían  los relatos de los trovadores durante la Edad Media que hablaban del fino amor entre un caballero y una dama. Dichos poemas solían encerrar en el nudo gordiano de su trama la promesa  de riquezas y el disfrute del amor con una bella y encumbrada dama; claro, siempre y cuando el caballero cumpliese con el objetivo de ser un “auténtico” caballero. Y de nuevo tenemos el dilema: ¿en qué consistía ser un “auténtico” caballero?[1]

Un auténtico caballero debía ser, antes que nada,  un siervo fiel; su fidelidad sería  “recompensada” por su señor. Debía dedicar su empeño, además a una mujer, que solía ser la esposa del señor, la dueña del castillo. A ella debía dedicar su empeño y sus desvelos porque un buen caballero era hombre de un solo amor. Y una mujer digna de ser amada y considerada una dama, debía exigir al hombre que la cortejase que cumpliese con los preceptos del fino amor y de la caballería.

La realidad, cuando uno lee los libros de historia, es que los caballeros se pasaban toda su vida en pos de la fama, la gloria, el honor y del amor de una dama, pero la triste realidad es que en la persecución de este “sueño” se consumía su vida. Y como bien recogen los que estudiaron las órdenes  de la  caballería,   entre ellos los medievalistas George Duby y su discípulo Jean Flori,  los que fueron recompensados por sus desvelos se cuentan con los dedos de una mano y sobran[2].

La mayoría de los caballeros llegaba a los cincuenta, si llegaban, en muy malas condiciones, muchas de las veces mutilados de algún miembro y teniendo que retirarse solos, pobres  y sin familia a un convento para pasar los últimos años de su vida.[3]El que mejor reflejó este triste destino fue un soldado de la corte de Felipe II, Miguel de Cervantes y Saavedra que sirvió al hermanastro del rey, Juan de Austria, y que se convirtió, posiblemente gracias a la lectura de los poemas caballerescos de Ludovico de Ariosto y Los Diálogos de amor de León Hebreo[4], en un convencido caballero andante[5].

Pero el caso es que, regresando a nuestra época, durante mi ejercicio como periodista me percaté que el rol de “exitoso” ejecutivo de una gran empresa de nuestro tiempo camuflaba bajo sus promesas de bienestar y reconocimiento social una trampa tremenda; conocí numerosos ejecutivos y ejecutivas, todos ellos profesionales “exitosos” cuya vida personal se había quedado truncada en el empeño. Su familia, y sus afectos, se habían quedado olvidados en el camino gracias a los sacrificios que debían realizar en pos del éxito: trabajar hasta tarde, incansablemente, sirviendo a la corporación y a la empresa, estando siempre dispuesto a viajar en caso necesario…etcétera, etcétera…

Y con estos etcéteras estos “exitosos” profesionales llegaban a una edad donde ya no eran necesarios y pasaban a ser relegados a un segundo término. Regresaban a casa, después de haber vivido una especie de viaje mediático, para enfrentarse con un esposo o una esposa, si todavía estaba en casa esperando, que ya era un o una desconocida, unos hijos que ya estaban independizados y que ya no necesitaban del padre o la madre exitosa. Y entonces, el hombre o la mujer de “éxito” se enfrentaba a su dura realidad: el fracaso de su proyecto personal, el único duradero y el único que dependía de ellos mismos. Y el antiguo “éxito” pasaba a ser un “éxito amargo” y la realidad pasaba a ser una “realidad de fracaso”. Por ello, tengan mucho cuidado con el “éxito” porque el “éxito” según se mire es tramposo, muy tramposo. Tras las promesas de "éxito" suelen estar los intereses de otros, los señores feudales en la Edad Media y las corporaciones en la Edad Moderna; ellos son los verdaderos exitosos, especialmente en convencer a otros de que persigan el "éxito" que termina siendo su "éxito".



[1] Cualquiera que revise los textos relativos a esta época se encontrará  que un caballero,  debía ser un miembro de una regimiento militar a las órdenes de un señor por obligación moral o por  imposición de una promesa a su dama.  Debía estar dispuesto a viajar  grandes distancias, ya sea persiguiendo un objetivo concreto o no, aceptando o provocando desafíos  resolviendo injusticias, a las que Don Quijote llama entuertos  y protegiendo a los desfavorecidos (doncellas, viudas y huérfanos).

 

[2] Uno de esos pocos caballeros que alcanzó hacerse rico y famoso fue Guillermo El Mariscal,  de origen normando como sus señores,  sirvió a cuatro  reyes del Imperio Angevino: Enrique II de Inglaterra, Ricardo Corazón de León, Juan Sin Tierra y Enrique III.

Guillermo el Mariscal llegó a ser un caballero exitoso entre otras  razones gracias a su longevidad; en una época donde la mayoría de las personas no pasaban de los cincuenta años, (de hecho su primer señor Enrique II muere a esa edad) él recibe su reconocimiento del sucesor de su primer señor, Ricardo Corazón de León cuando ya tenía medio siglo. Con este gesto el nuevo rey quería granjearse la fidelidad de aquel que tan fielmente había servido a su padre.

Y a los cincuenta años Guillermo el Mariscal recibió las tierras de una rica heredera de quince años que el rey le dio en matrimonio, junto con el título de conde. Guillermo el Mariscal apreció tanto las prendas que le dio Ricardo Corazón de León que se hizo acompañar por su mujer a todas partes. Murió a los 82 años en su cama en su compañía  y rodeado de su numerosa prole. Pero su caso no se repitió.

 

[3] La época de oro de estos caballeros fue durante lo que se conoce como el imperio Angevino, etapa en la que los normandos dominaban Inglaterra, entre el 1150 y el 1200. Bien entrado el siglo XIII en las novelas de caballería se lamenta que la época de los caballeros andantes haya quedado en el pasado recordando el siglo anterior como un siglo de oro para la caballería.


[4] Las reglas del amor cortés fueron codificadas por el muy influyente trabajo de Andreas Capellanus (Andrés el Capellán) titulado De Amore, a fines del siglo XII. Esta obra tiene una lista de  reglas tales como "El matrimonio no es una excusa real para no amar", "El que no es celoso no puede amar", "Nadie puede estar obligado por un doble amor" y "Cuando haces el amor público rara vez perdura". El libro de León Hebreo recoge estas mismas ideas pero tres siglos más tarde.

 

[5] Y este caballero andante, manco, envejecido, regresó a su tierra después de muchas vicisitudes y el premio que consiguió fue ser recaudador de impuestos, oficio que no llevaban precisamente de muy buen grado. Se casó con una heredera, pero añosa, y separado de ella, conviviendo con sus hermanas, que los chismes de la gente señalaban como mujeres de mal vivir, y cuyo honor  su hermano, caballero andante hasta las últimas consecuencias, defendió terminando por ello con los huesos en la cárcel.

Pero, sin amargura, sin hiel, como más tarde diría la mujer del poeta gaditano  Rafael Alberti , María Teresa León, en su libro El soldado que nos enseñó a hablar,  Miguel de Cervantes escribió Don Quijote; con humor, y burlándose, seguramente, de sus sueños de juventud. Envejecido, pobre, sin reconocimiento, tuvo al final de su vida la dicha de ver como su historia arrancaba carcajadas a todos los que la escuchaban del lector de turno. Su gloria estaba  destinada a ser póstuma y duradera, pero él autor del Quijote  nunca supo que sería así.

 

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6 agosto 2013 2 06 /08 /agosto /2013 02:35

 

 

¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

DEPENDE DE PARA QUIÉN.

 

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En la primera foto Marcel Granier,  presidente de RCTV para el momento en el que el gobierno del presidente  Hugo Chávez decidió no renovar la licencia de emisión abierta al canal.

 

Hace algunos días me suspendieron la cuenta de Twitter. Ello sucedió unas semanas más tarde se suspender la cuenta de Facebook y justo en el momento del descarrilamiento del tren de Santiago. Estoy muy clara en que comparto información que no gusta al establishment dado que soy de las que creen  que la presente no es una crisis sino una enorme estafa y que estamos gobernados, a nivel mundial, por delincuentes que, junto con el sistema político, conforman una mafia que tenemos que desterrar del poder.

Como soy periodista y ejercí en un país de América Latina, Venezuela,  supe pronto que para el estatus quo la libertad de prensa tenía matices, porque dicha libertad es libertad según para quién sea. De  ello dio buena demostración Eladio Lárez, un famoso animador de la televisión venezolana,  cuando la directiva de Radio Caracas Televisión (RCTV)[1] lo mandó a principios de la década de los ochenta a supervisar el informativo El Observador que hasta esa fecha había dirigido el periodista Clemente  Cohen.

Recuerdo cuando Eladio Lárez llegó al centro de producción del informativo y  viendo a un ciudadano que estaba siendo entrevistado por un periodista, en uno de los videos que se estaban editando,  preguntó: “¿quién es este? ¿Qué hace saliendo en pantalla? Este señor no es nadie. No tiene ninguna importancia. Este tipo de gente tiene que salir del informativo. Hay que entrevistar a gente importante”. Vamos, en resumidas cuentas la opinión de la ciudadanía para el señor Lárez no contaba.

Estando en este canal, en esas mismas fechas,  recuerdo que llegó la noticia sobre la represión del gobierno de Pinochet contra la población más desfavorecida de los barrios marginales de Santiago de Chile. Los tanques de guerra  estaban entrando en esas fechas en los barrios para obligar a los ciudadanos a que se replegasen y contuviesen su descontento. Me encontraba al frente de la sección de internacionales e hice algo que disgustó a la directiva  del canal: di la noticia en la primera parte y dejé correr el vídeo con la entrada de los tanques en los barrios en silencio. El impacto de las imágenes era bestial, pero claro: los ciudadanos de esos barrios, según el señor Eladio Lárez y la directiva de RCTV eran unos “don nadie” y para los “don nadie” no había ni hay libertad de prensa.

Pero estamos en la era digital y las cosas cambian. Los “don nadie” tenemos ahora al alcance de una tecla la posibilidad de saltarnos la mordaza que impusieron en su día los “don alguien”. Jon Henley, del diario  The Guardian que participó en el 3r Congreso Mundial de Periodismo y Educación, celebrado en Bélgica del 3 al 5 de este 2013 habló sobre este tema.

Henley indicó en su intervención que para él  fueron vitales las redes sociales cuando visitó Grecia, por razones de trabajo en el 2012, para investigar el verdadero impacto de la crisis financiera. Este periodista señaló que  Twitter le ayudó a llegar al punto central del tema que tenía que tratar. Esta red social le permitió tener contacto con las fuentes ciudadanas y, de esta forma,  transmitir su punto de vista.

Henley indicaba que en la actual era del periodismo digital ya los periodistas no son los únicos guardianes de la información porque el público se siente implicado con lo que sucede y los ciudadanos  son conscientes de que son los protagonista. Por ello, no desean que su punto de vista se vea tamizado por el de otro emisor que no sea él mismo. Pero esto, sin duda, es visto como un peligro por el poder que gobierna el mundo el cual ha llegado al extremo de espiar hasta a los usuarios de la Wikipedia[2]. Se nota que la transmisión de información unidireccional, de la cual ellos tenían el control, se le escapa de las manos y este hecho les disgusta. El estatus quo corre peligro de saltar por los aires.

Y mientras se vive esta transición, en la que cada día el ciudadano es más consciente de la información que se les roba, y del engaño perpetrado por el poder, salen noticias como el encuentro de los rieles que hundían los cuerpos de los desaparecidos durante la dictadura de Pinochet sin la cobertura que este hecho ameritaría por parte de los grandes medios. Como en RCTV la represión con tanques a los chilenos “don nadie” no interesaba, la aparición de los rieles que hundían los cuerpos de los desaparecidos durante la dictadura tampoco interesa. Hay que enterarse por los canales alternativos. Esta es la situación del mundo del periodismo. (Aqui dejo una reflexión del comandante Marcos sobre este tema).

En tanto, a los que participamos en las redes sociales, por muy humildes que seamos, si hablamos de la verdad y la compartimos, se nos suspende con la excusa que  violamos las reglas, en el caso de facebook que podíamos estar compartiendo pornografía y en el caso de twitter que podríamos estar agrediendo a otro usuario. Esto es lo que hay. El poder tratando de que no se le escape el control de las manos. Nuestra es la labor de acelerar este proceso con las herramientas que se tengan a mano.

Pero me temo que hoy, como ayer, corremos el peligro de que personas como el alcalde del Partido Popular español, de Baralla, Lugo, Manuel González Capón, piensen que "nos merecemos" que nos fusilen, como ocurrió con los repúblicanos durante el régimen franquista o que "nos desaparezcan" como se hizo durante las dictaduras argentina y chilena. Y el caso es que estas personas no se consideran criminales y , por el contrario, se sienten "honorables". ¡Qué frágil es la moral de ciertas personas que, de un momento a otro pasan, con mucha facilidad, de una situación de honorabilidad a otra hamponil!  

 



[1] Esta es la emisora a la cual el presidente de Venezuela Hugo Chávez no le renovó el permiso de licencia para seguir transmitiendo en abierto. Continua con sus emisiones por cable.

[2] El estatus en Wikipedia de Edward Snowden, el excolaborador de la CIA que acaba de recibir asilo temporal en Rusia, intentó ser cambiado de "disidente" a "traidor" desde una dirección IP que se corresponde al Senado de EE.UU., según WikiLeaks. La información fue proporcionada por el portal WikiLeaks a través de su cuenta en Twitter  donde han publicado un enlace que muestra la propuesta de modificación del artículo. En la imagen se aprecia cómo una revisión aprobada tacha al jóven de disidente, mientras que la versión pendiente lo califica como traidor. 


 

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31 julio 2013 3 31 /07 /julio /2013 02:46

DE CUANDO LA COSTURERA DE LAS CHAQUETAS

DE BOLÍVAR SE QUEDÓ EN LA CALLE

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En estos días leía  en Alternet.org que la visión del periodista estadounidense Thomas Friedman se estudia en las universidades de ese país simplemente porque refleja la perspectiva  distorsionada  del uno por cierto de la sociedad  acomodada de Estados Unidos. El primer párrafo del artículo que se titula   Why Tom Friedman Is the Ayn Rand[1] of Our Times , decía  que en la visión del mundo de este periodista y sus lectores se reduce a una simple línea fija de un código   que no requiere ningún tipo de  sacrificio por parte de sus billonarios admiradores.

 A continuación señalaba que si Thomas Friedman no hubiese existido  los grandes empresarios estadounidenses habrían tenido que inventarlo para a continuación afirmar: pensándolo bien, puede que lo hayan hecho, porque, no cabe duda, su oscuro punto de vista de ciencia ficción de la realidad, que ellos tanto celebran, les ha servido muy satisfactoriamente para sus intereses. 

Y efectivamente así es. En este mundo occidental, que creíamos  democrático y libre, la sujeción del individuo es muy, pero que muy sutil. La libertad, y el triunfo,  están destinados a aquellos que sirven bien, pero que muy bien al sistema y a los poderosos. En el caso de Thomas Friedman, como periodista, desde su columna del New York Times, idealizando un mundo global de los mercados sin ningún tipo de reglas donde el dejar hacer era la norma, es así. 

Yo tuve oportunidad de comprobar está teoría que comenzaba a intuir cuando siendo becaria en un periódico vespertino venezolano me tocó cubrir, por compromiso con un jefe de redacción de una de las publicaciones de la cadena donde trabajaba, el caso de  una joven costurera viuda: tras el impago de alquiler tras ocho meses consecutivos la justicia la había desahuciado y se había quedado en la calle. 

Cuando me pasaron el compromiso de ir a entrevistarla, para defender su caso en el periódico, me sentí molesta: ¿qué iba a escribir? ¿Debía ponerme en contra de la justicia que había cumplido con la legalidad vigente? Me pareció absurdo. Aquel caso tenía todas las trazas de ser un “caliche” (información sin importancia). Pero lo cierto es que, además, no tenía ni idea de cómo defender a aquella mujer sin caer en obviedades estúpidas. 

Cuando en la tarde regresé a la redacción con todo el trabajo de investigación realizado para escribir las diferentes noticias, la encomienda me seguía molestando. No veía cómo enfocar el tema. Por ello me puse manos al trabajo para salir de ese “caliche” cuanto antes. Y así lo hice. 

La mujer, ante su desdichada condición,  recibió mucha ayuda de sus conocidos y,  por ello, había conseguido participar, como costurera, en las celebraciones que se estaban preparando para el bicentenario del libertador: estaba cosiendo las chaquetas de los personajes de  la representación que se iba a hacer de la vida de Bolívar en el recién construido Teatro Teresa Carreño.

A tenor de este dato titulé el artículo En el bicentenario del libertador, la costurera de las chaquetas de Bolívar se queda en la calle. Y a partir de ahí, tras contar su caso, pasé a hablar de un sistema  injusto que la convertía a ella y sus cuatro hijos, tras enviudar, en un ser humano marginal cuya lucha sería titánica para sacar a sus vastagos en medio de salarios precarios e injustos que difícilmente le permitirían pagar un alquiler, cubrir los servicios básicos, mantener a sus hijos y mandarlos a la escuela. 

Tan pronto terminé el artículo lo pasé a la mesa de redacción del Jefe de turno y regresé a mi escritorio para escribir las noticias “importantes”. Mientras lo hacía me fijé que, inusitadamente, el Jefe de Redacción del turno de noche estaba leyendo con interés lo que le acababa de entregar. 

-          Muy bueno tu trabajo Mercedes – me dijo desde su mesa. 

Bueno, pensé, al menos lo leyó y, sin más, seguí con mi labor. Al día siguiente la nota apareció en la página anterior a la de las estelas mortuorias, justo en la parte izquierda inferior: vamos, un lugar tan poco visible como para que nadie la leyese. Sin embargo, de forma inesperada, la nota fue muy leída, de tal manera que, incluso La Asociación de Limpiabotas de Venezuela me hizo llegar una carta donde, aparte de felicitarme por la “excelente defensa” de la ciudadana costurera, me informaba de que habían comenzado a realizar las gestiones necesarias para conseguir para la joven viuda una casa del Instituto Nacional de la Vivienda de aquel entonces, el INAVI. 

El presidente de la asociación me auguraba un porvenir brillante como  profesional del periodismo por  el que él consideraba un excelente trabajo. No obstante, el dueño del la cadena de publicaciones donde  yo estaba como becaria, al leer el artículo, (si desgraciadamente  también lo leyó), no pensó lo mismo: consideró que mi artículo atentaba contra sus intereses y los de su clase; demasiada buena mi defensa de los trabajadores precarios, los bajos salarios, los altos precios de los alquileres y la inflación que estaba empobreciendo a los venezolanos. Becarios como yo no los quería en su redacción. Así que, sin permitir que terminase mi tiempo reglamentario de trabajadora  becaria, me despidió del periódico. 

Por tanto, como becaria lo primero que aprendí era que en el periodismo  decir la verdad y defender a los más débiles estaba penalizado porque iba en contra de los intereses de los dueños de los medios y el brillante futuro que me auguraba el presidente del gremio de limpiabotas estaba en pico de zamuro. Posteriormente volvería a vivir la experiencia, pero en este caso, en un canal de televisión. Pero esto lo cuento en otra entrega.

 



[1] Ayn Rand, seudónimo de Alisa Zinóvievna Rosenbaum,  fue una escritora judío estadounidense de origen ruso, ampliamente conocida por haber escrito varios libros bestseller como  El manantial  y La rebelión de Atlas,  y por haber desarrollado un sistema filosófico al que denominó objetivismo.

Rand defendía el egoísmo racional, el individualismo, y el capitalismo laissez faire,  argumentando que es el único sistema económico que le permite al ser humano vivir como ser humano, es decir, haciendo uso de su facultad de razonar. En consecuencia, rechazaba absolutamente el socialismo, el altruismo y la religión. Más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Ayn_Rand

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